Historia del Imperio Bizantino (20) (Spanish, Ισπανικά)

Arabs 

Continuación de la (19)

Los Árabes. Mahoma y el Islam.

Mucho antes de la era cristiana, los árabes, pueblo de origen semítico, ocuparon la Península Arábiga y el desierto de Siria, continuación geográfica de la Península al norte y que se extiende hasta el Eufrates. La Península Arábiga, equivalente poco más o menos a la cuarta parte de Europa, está bordeada por el golfo Pérsico al este, el océano índico al sur y el mar Rojo al oeste, mientras al norte penetra, casi sin transición, en el desierto sirio. Las provincias más conocidas de la Península eran: 1.a, el Nedj, en la meseta central; 2.a, el Yemen o Arabia Feliz, al sur de la península; 3.a, el Hedyaz, faja estrecha a lo largo del mar Rojo, que se extendía del Yemen al norte de la península. Este árido país no era habitable en todas sus partes. Los árabes, pueblo nómada, moraban especialmente en el norte y centro de Arabia. Los beduinos se consideraban los representantes más puros y auténticos de la raza árabe y únicos poseedores de dignidad y de valores personales. A más de los beduinos nómadas había algunos sedentarios, establecidos en un corto número de ciudades y aldeas y a quienes los beduinos, errantes trataban con arrogancia cuando no con indiferencia.

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Historia del Imperio Bizantino (19) (Spanish, Ισπανικά)

heraclius 

Continuación de la (18)

La Época de la Dinastía de Heraclio (610-717).

La Dinastía de Heraclio y su Origen.

La dinastía formada por Heraclio y sus inmediatos sucesores en el trono de Bizancio fue, probablemente, de origen armenio. Al menos así podemos deducirlo de un texto del historiador armenio del siglo VII., Sebeos, fuente valiosa para la época de Heraclio. Sebeos escribe que la familia de Heraclio estaba emparentada con la famosa casa armenia de los Arsácidas. (1) Esta declarado queda en cierta medida contradicha por los testimonios de varias fuentes respecto a la dorada cabellera rubia de Heraclio. (2) Heraclio reinó del 610 al 641. DC su primera mujer, Eudocia, tuvo un hijo, Constantino, quien solo reinó, a la muerte de su padre, algunos meses, muriendo también el 641. Se le conoce en la historia por el nombre de Constantino III (el nombre de Constantino II reservado a uno de los hijos de Constantino el Grande). A la muerte de Constantino III, el trono fue ocupado durante varios meses por Heracleonas (Heracleon] hijo de Heraclio y de su segunda mujer Martina.

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Historia del Imperio Bizantino. (18) (Spanish, Ισπανικά)

Romans-Slavs-Avars

Continuación de la (17)

La Cuestión de los Eslavos en Grecia.

La penuria de fuentes relativas a las invasiones eslavas en la Península balcánica en la segunda mitad del siglo VI ha dado origen a una teoría que sostiene la completa eslavización de Grecia. Tal teoría, nacida a principios del segundo cuarto del siglo XIX, ha provocado vivas controversias científicas.

Entre 1830-30, toda Europa se apasionó, con profunda simpatía, por la causa de los griegos, que habían empuñado la bandera de la insurrección contra los turcos. Tras una resistencia heroica, aquellos hombres, que luchaban por la libertad, lograron la independencia, creando, con ayuda de las potencias europeas, un reino griego separado. Europa, entusiasmada, vio en aquellos héroes a los hijos de la antigua Hélade, reconociendo en ellos las características de Leónidas, de Epaminondas y de Filopomeno.

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Historia del Imperio Bizantino. (17) (Spanish, Ισπανικά)

khazar_1

Continuación de la (16)

Los Sucesores Inmediatos de Justiniano. Su Política Religiosa. Mauricio. Persia. Los Eslavos y los Avaros. Creación de los Exarcados.

Tan pronto como la poderosa personalidad de Justiniano desapareció de escena, todo el sistema artificial que mantenía el Imperio en un equilibrio provisional, se derrumbó. “A su muerte —dice Bury,— los vientos se escaparon de sus límites; los elementos de disociación comenzaron su obra; el sistema artificial se debilitó y la metamorfosis del Imperio, seguramente empezada hacía mucho, pero velada por los asombrosos acontecimientos del agitado reino de Justiniano, principió a manifestarse rápidamente y en su desnudez.” (3)

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Historia del Imperio Bizantino. (16) (Spanish, Ισπανικά)

constantinople

Continuación de la (15)

El Comercio Bajo Justiniano. Cosmas Indicopleustes. Las Fortificaciones.

El período de Justiniano marcó con una huella muy rotunda la historia del comercio bizantino. En el período cristiano, como en los tiempos del Imperio romano pagano, el comercio se mantenía sobre todo con Oriente. Los objetos de comercio más raros y preciosos llegaban de los remotos países chinos e hindúes. La Europa occidental, entonces en el estadio de la formación de nuevos Estados germánicos—algunos de los cuales fueron conquistados por los generales de Justiniano,— vivía en condiciones muy desfavorables para el desarrollo de una vida económica propia. El Imperio romano de Oriente, con su capital, tan ventajosamente situada, se convirtió, por fuerza de las cosas, en intermediario entre Oriente y Occidente, papel que conservó hasta las Cruzadas.

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Historia del Imperio Bizantino. (15) (Spanish, Ισπανικά)

Hippodrome

Continuación de la (14)

Política Interior de Justiniano. La Sedición Nika.

Al llegar Justiniano al trono reinaban en todo el Imperio la sedición y la anarquía. La miseria desolaba lo más del país, en especial las provincias. Los impuestos se percibían con dificultades. Las facciones del circo, los grandes terratenientes, los parientes de Anastasio desposeídos del trono, las disputas religiosas, aumentaban las turbulencias interiores, creando una situación alarmante.

Al subir al trono, Justiniano comprendió que el Estado necesitaba profundas reformas internas. Y se aplicó esforzadamente a la obra. Las principales fuentes que poseemos sobre esta parte de la actividad de Justiniano son, de una parte, sus Novelas; de otra, el tratado contemporáneo de Juan el Lidio, tratado que se intitulaba De la administración del Estado romano, y, en fin, la Historia secreto, contemporánea también, de Procopio, de la que hablaremos más veces. En época reciente se han encontrado preciosos materiales sobre ese tema en los papiros.

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Historia del Imperio Bizantino. (14) (Spanish, Ισπανικά)

Teodora

Continuación de la (13)

Quinto Concilio Ecuménico.

Como heredero de los Césares, Justiniano considero su deber restaurar el Imperio romano, pero a la vez quería establecer en el interior del Imperio una ley y una fe únicas. “Un Estado, una Ley, una Iglesia”): tal fue la breve fórmula a que se atuvo la política de Justiniano. Absolutista por principio, estimaba que en un Estado bien organizado todo debía subordinarse a la autoridad del emperador. Notando muy bien que la Iglesia podía ser un arma preciosa en manos del gobierno, se esforzó por todos los medios en subordinarla a él. Los historiadores que tratan de descubrir los principios directivos de la política religiosa de Justiniano, se inclinan en favor del predominio de los móviles políticos y declaran que la religión no fue para él sino la servidora del Estado, (2) ahora dicen que aquel “segundo Constantino estuvo siempre dispuesto a olvidar sus deberes con el Estado tan pronto como intervino la religión.”

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Historia del Imperio Bizantino. (13) (Spanish, Ισπανικά)

Tribonian

Continuación de la (12)

La Obra Legislativa de Justiniano. Triboniano.

Justiniano debe su celebridad universal a su obra legislativa, que sobresale por su amplitud. El emperador, según sus propias expresiones, “no sólo debe ser célebre por las armas, sino también estar armado de leyes para hallarse en estado de gobernar, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra. Debe ser el protector poderoso de la ley, así como el triunfador de los enemigos vencidos.” (1) Es Dios quien da a los emperadores el derecho de hacer e interpretar las leyes, y por tanto, Justiniano piensa que un emperador debe ser un legislador y considera ese derecho como santificado por la divinidad. Pero a Justiniano le impulsaron igualmente preocupaciones de orden práctico. Dábase, en efecto, perfecta cuenta del estado anárquico de la legislación romana en su época.

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Historia del Imperio Bizantino. (12) (Spanish, Ισπανικά)

Genseric (king of Vandals) in Rome. Sacco di Roma 455. Painting of Karl Briullov 1833-1836.

Genseric (king of Vandals) in Rome. Sacco di Roma 455. Painting of Karl Briullov 1833-1836.

Continuación de la (11)

Guerras Contra los Vándalos, Ostrogodos y Visigodos. Los Eslavos. La Política exterior de Justiniano.

La expedición contra los vándalos no se presentaba muy fácil. Había de transportarse, por mar, al África del Norte, un ejército que debería luchar contra un pueblo posesor de una flota potente, la cual, ya a mediados del siglo V, había tentado, con éxito, un golpe sobre Roma. Además, el traslado del grueso de las fuerzas imperiales a Occidente había de implicar graves consecuencias en Oriente, donde Persia, el más peligroso enemigo del Imperio, mantenía con éste continuas guerras fronterizas.

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Historia del Imperio Bizantino. (11) (Spanish, Ισπανικά)

theodora

Continuación de la (10)

Justiniano el Grande y sus Sucesores. (518-610).

Los sucesores de Zenón y Anastasio se atuvieron, en su política exterior tanto como en su política religiosa, a caminos absolutamente opuestos a los adoptados por aquellos dos emperadores: es decir, se volvieron de Oriente a Occidente.

Los Emperadores del Período 518-610.

Entre los años 518 y 578, el trono estuvo ocupado por los emperadores siguientes: primero, Justino, el Viejo (518-527), jefe de la guardia imperial (1), que fue elevado fortuitamente a la púrpura a la muerte de Anastasio; después su ilustre sobrino Justiniano, el Grande (527-565), y, en fin, un sobrino de este ultimo, Justino II, conocido por Justino el Joven (565-578). A los nombres de Justino y Justiniano está ligado estrechamente el problema de su origen.

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Historia del Imperio Bizantino. (10) (Spanish, Ισπανικά)

Ascension 

Continuación de la (9)

Nació en Siria, y es muy probable que el período de su actividad literaria haya de colocarse en el reinado de Justiniano, porque, según su Biografía, siendo joven diácono, pasó de su Siria natal a Constantinopla durante el reinado de Anastasio, y en Constantinopla recibió milagrosamente del cielo el don de componer himnos. La maravillosa obra escrita por Romanos en el siglo VI nos inclina a suponer que la poesía religiosa debía estar muy desarrollada en el siglo V, pero desgraciadamente no poseemos sobre este punto sino informes muy imperfectos. Es difícil concebir la existencia de tan extraordinario poeta en el siglo VI sin imaginar un desarrollo anterior de la poesía eclesiástica.” (1)

Pero no olvidemos que sólo tenemos aún una idea incompleta de la obra de Romanos, puesto que muchos de sus himnos no han sido editados todavía. (2)

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Historia del Imperio Bizantino. (9) (Spanish, Ισπανικά)

 Building in Byzantium

Continuación de la (8)

Literatura, Ciencia, Educación y Arte desde Constantino el Grande hasta Justintano.

El desarrollo de la literatura, la ciencia y la educación en el período comprendido entre el siglo IV y el principio del VI, está estrechamente ligado a las relaciones que se establecieron entre el mundo cristiano y el antiguo mundo pagano y su civilización. Las discusiones de los apologistas cristianos de los siglos II y ni acerca de si estaba permitido a un cristiano servirse de una herencia pagana, no habían conducido a una conclusión neta. Mientras algunos hallaban cierto mérito a la cultura griega y la juzgaban conciliable con el cristianismo, otros, al contrario, declaraban que la antigüedad pagana no tenía sentido para los cristianos y la repudiaban. Diferente actitud prevaleció en Alejandría, antiguo foco de ardientes controversias filosóficas y religiosas, donde las discusiones sobre la compatibilidad del antiguo paganismo con el cristianismo disminuyeron el rigor del contraste que existía entre aquellos dos elementos, irreconciliables en apariencia. Así, hallamos en la obra de Clemente de Alejandría, el famoso escritor del siglo II, la proposición siguiente:” La filosofía, como guía, prepara a los que son llamados por el Cristo a la perfección.” (1) Empero, el problema de las relaciones entre la cultura pagana y el cristianismo no había sido en modo alguno resuelto por las discusiones de los tres primeros siglos de la era cristiana.

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Historia del Imperio Bizantino. (8) (Spanish, Ισπανικά)

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Continuación de la (7)

La Política Religiosa de Anastasio.

Reformas Interiores.

A pesar de la promesa hecha al patriarca de Constantinopla de no introducir innovación alguna en la Iglesia, Anastasio, en su política religiosa, empezó por favorecer al monofisismo y a poco se alineó abiertamente al lado de los monofisistas. Esta actitud fue acogida con alegría por Egipto y Siria, donde el monofisismo estaba muy extendido. Pero en la capital las simpatías monofisistas del emperador suscitaron gran conmoción, y cuando Anastasio ordenó que, a ejemplo de Antioquía, se cantase el Trisagio (“Santo, Santo, Santo, Señor de los ejércitos”), añadiendo las palabras “que fue crucificado por nosotros,” es decir, “Dios Santo, Santa y única Potencia, Santa y única Divinidad inmortal, crucificado por nosotros, ten piedad de nosotros,” se produjeron en Constantinopla graves desórdenes. »Acusado de monofisismo, y bajo la amenaza de ser destronado, el emperador hubo de excusarse en el circo.” (1)

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Historia del Imperio Bizantino. (7) (Spanish, Ισπανικά)

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Continuación de la (6)

El Cuarto Concilio Ecuménico.

Marciano (450-457) y León (457-474).

Teodosio murió sin dejar descendencia. Su hermana Pulquería, aunque ya entrada en años, consistió en casar con el tracio Marciano, que fue proclamado emperador. Marciano era un soldado capaz, pero modesto. Sólo se le elevó al trono a instancias de Aspar, un jefe militar alano de origen y cuya influencia era grande.

El problema godo, que a fines del siglo IV y principios del V llegó a ser realmente peligroso para el Estado, se había resuelto, como vimos, en favor del gobierno, en tiempos de Arcadio. Sin embargo, el elemento gótico del ejercita bizantino seguía ejerciendo cierta influencia en el Imperio, aunque en una escala bastante reducida. A mediados del siglo V, el bárbaro Aspar, apoyado por los godos, hizo un esfuerzo para resucitar la antigua supremacía de éstos. Por algún tiempo lo logró. Dos emperadores, Marciano y León I, fueron elevados al poder merced a los trabajos de Aspar, a quien sólo sus tendencias arrianas impedían llegar en persona al trono. La capital empezó a expresar descontento contra Aspar, contra su familia y, en general, contra la influencia bárbara en el ejército. Dos hechos acrecieron la tensión existente entre los godos y los moradores de la capital.

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Historia del Imperio Bizantino. (5) (Ισπανικά, Spanish)

 Byzantine empress

Continuación de la (4)

Los Problemas Nacionales y Religiosos en el Siglo V.

El Interés de este período reside esencialmente en su modo de afrontar el doble problema nacional y religioso. Por «problema nacional,» o «problema de las nacionalidades,» entendemos la lucha de éstas entre sí en el interior del Imperio, así como los conflictos con los pueblos que atacaban desde el exterior.

Parece que el helenismo debiera haber desempeñado en la «pars orientalis» el papel de una fuerza unificadora en medio de una población tan dispar; pero de hecho no fue así. No obstante, su influjo se había ejercido en Oriente hasta el Eufrates y hasta Egipto desde la época de Alejandro de Macedonia y sus sucesores. Alejandro había visto en la creación de colonias uno de los mejores medios de implantar el helenismo: se le atribuye la fundación de más de setenta ciudades en Oriente. En cierta medida, sus sucesores continuaron esta política. Los límites extremos de la helenización estaban, al norte, en Armenia; al sur hacia el mar Rojo; al este en Persia y en Mesopotamia. El helenismo no había rebasado estas provincias. El principal centro de civilización helenística era la ciudad egipcia de Alejandría. A lo largo de lodo el litoral mediterráneo, y sobre todo en Asia Menor, Siria y Egipto, la civilización helénica se había impuesto a las demás. De esos tres países, acaso Asia Menor fuera el más helenizado. Hacía muchos siglos que sus costas estaban cubiertas de colonias griegas, desde donde la influencia helena había irradiado, aunque no sin dificultades, hacia el interior del país.

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Historia del Imperio Bizantino. (3) (Ισπανικά, Spanish)

byzantine2

Continuación de la (2)

Los Sucesores de Constantino

(Constancio, 337-361).

Los hijos de Constantino el Grande, Constantino II, Constancio y Constante, empezaron, después de la muerte de su padre, por gobernar juntos el Imperio, con título de augustos. Pero la enemistad existente entre los tres sucesores de Constantino se complicó más por el hecho de que el Imperio tenía que sostener una guerra ruinosa contra persas, y germanos. Las decisiones entre los tres augustos no estallaron solo a propósito de cuestiones políticas, sino también religiosas. Mientras Constantino y Constante eran partidarios de los niceanos, Constancio, continuando y desarrollando el estado de ánimo religioso de los últimos días de su padre, se declaró abiertamente en favor de los arríanos. En el curso de las guerras civiles que siguieron, tanto Constantino II como. algunos años más tarde, Constante, perecieron de muerte violenta. Constancio quedó al fin como único emperador.

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